Subida al Ventoso, F. Pretarca
"La frontera entre la Galia e Hispania, los Pirineos, no podía divisarse desde allí, no porque se interponga algún obstáculo, que yo sepa, sino por la sola debilidad de la vista humana; en cambio se veían con toda claridad las montañas de la provincia de Lyon a la derecha, y a la izquierda el mar que baña Marsella y Aigües-Mortes, distante algunos días de camino; el Ródano mismo estaba bajo mis ojos. Mientras contemplaba estas cosas en detalle y me deleitaba en los aspectos terrenales u momento, para en el siguiente elevar, a ejemplo del cuerpo, mi espíritu a regiones superiores, se me ocurrió consultar el libro de las Confesiones de Agustín, un presente fruto de tu bondad, que guardo conmigo en recuerdo de su autor y de quien me lo regaló y que tengo siempre a mano; una obra que cabe en una mano, de reducido volumen, mas de infinita dulzura. Lo abro para leer cualquier cosa que salga al paso ¿pues, qué otra cosa, sino algo pío y devoto podría encontrar en él? Por azar, el volumen...